Instituto Estupiñán - Latacunga

Hogar de Ancianos Instituto Estupiñán

Somos una institución dedicada al servicio a los adultos mayores, acogemos ancianas y ancianos en situación de pobreza y abandono, de bajos recursos económicos, indigentes.

Misión

Brindar cuidado a los adultos mayores con la más alta calidad, técnica y científica, con respeto y paciencia, cimentados en ofrecer los más completos servicios de atención y contribuir al mejoramiento en la calidad de vida de nuestros residentes, propiciando su desarrollo integral en el campo físico, mental, intelectual y social, basado en el carisma Vicenciano, siendo una Institución transparente, eficiente y eficaz.

Fundado el 24 de enero de 1914

El Hogar de Ancianos Instituto Estupiñán de Latacunga, fue creado por decreto presidencial N° 147, expedido el 24 de enero de 1914. Se funda con base en la donación del filántropo latacungeño Don Pantaleón Estupiñán, inicia con la presencia de once ancianitos indigentes.

La Junta Directiva está compuesta por el Alcalde de la ciudad, quien la preside, el Obispo de Latacunga, el Rector del colegio Vicente León, y dos ciudadanos de la localidad en calidad de vocales. En el año 1962, gracias a la visión de Sor Cristina Chiron, visitadora de la Compañía de las Hijas de la Caridad, la Comunidad de la Provincia Ecuador aceptó el desafío de administrar el Instituto.

Actualmente es una institución que sirve a 65 adultos mayores y personas con discapacidad, desprotegidos de la sociedad y sin referente familiar pero considerados como predilectos para el servicio a Cristo en los pobres.

Nuestro compromiso con el pobre

Nuestra condición de Hermanas de la Caridad, nos impulsa a gastar nuestra vida en el servicio incondicional al adulto mayor desprotegido, ofreciendo un servicio integral, respetando los valores culturales, recuperando su dignidad, aprovechando sus potencialidades humanas de acuerdo a su estado.

Hacer  respetar  sus  derechos, frente  a  quienes  atenten  contra  su  dignidad  y  hacer  tomar  conciencia  a  las familias de aquellos que lo tienen sobre el valor de la gratitud para sus padres.

Buscar proyectos que nos ayuden auto financiar  el  mantenimiento  de  la  institución,  porque la  caridad   exige  también  desafíos  de  toda  índole a favor de los pobres.